La singularidad de Anna Sui reside en su capacidad de conjugar trabajo y pasiones personales. Sus creaciones son intrincados "pastiches" de épocas vintage, hábilmente mezclados con la música y la cultura popular, desde el Portobello de los años 60 hasta los rockeros del centro de la ciudad y los B-Boys.
Su amor por la moda se remonta a la infancia, cuando, en un tranquilo barrio de Detroit, Anna Sui pasaba los días vistiendo a sus muñecas y elaborando sus "genius files", una colección de recortes de periódicos y revistas que hoy en día sigue siendo una valiosa fuente de inspiración y referencia para la diseñadora.
En 1972 comienza a estudiar en la Parsons School of Design de Nueva York, donde se convierte en una figura recurrente de la escena underground punk y donde conoce al fotógrafo Steven Meisel, colaborador y amigo de siempre. Sui pasa después el resto de los años 70 trabajando como diseñadora para varias firmas de ropa deportiva.
En 1980 presenta una colección de seis prendas en el Boutique Show, tras el cual recibe un pedido inmediato de Macy's. Su verdadero debut en la pasarela llega en 1991, cuando, con una colección inspirada y dedicada a su heroína Coco Chanel, se gana el aplauso unánime de la crítica. A principios de los años 90, su look deliberadamente maximalista contribuye a abrir camino a diseñadores como Marc Jacobs, provocando un renacer en el mundo de la moda neoyorquina.
El estilo "Boho-Chic" de Anna Sui se traduce en una hábil mezcla entre la extravagancia cosmopolita de Nueva York y el clásico estilo de las geishas japonesas.
Anna Sui ha reflejado siempre el espíritu de la época grunge y hoy sus creaciones se han enriquecido incluyendo denim, ropa deportiva, calzado y accesorios. Además, los cosméticos y las fragancias han contribuido a consolidar la marca.
A su línea principal le siguen otras marcas: Dolly Girl by Anna Sui para chicas jóvenes, lanzada en 2007, y Anna Sui Mini para niñas, en 2009.
