Salvatore Santoro inicia un recorrido personal de investigación y trabajo del cuero en 1987. Su labor, de carácter funcional, se centra en la experimentación, la investigación y la personalización de la maquinaria empleada, con el fin de adaptarla al máximo y poder realizar procesos audaces y complejos que hoy hacen únicas sus creaciones.
En 2007, tras veinte años de producción, Salvatore Santoro decide fundar la marca homónima de prendas de abrigo para hombre y mujer. El resultado son colecciones en las que la atención al detalle, el hilo de lino encerado de las costuras, los matices de las prendas teñidas con colorantes naturales y las imperfecciones que solo la más auténtica artesanía puede ofrecer, están pensadas para una mujer y un hombre capaces de reconocer la belleza y que disfrutan llevando prendas con efecto segunda piel.
Las prendas se someten a múltiples lavados, tratamientos y teñidos, y el curtido del cuero se realiza exclusivamente en el distrito curtidor de Solofra, sinónimo de excelencia en el sector.
El proceso de fabricación está vinculado a una producción artesanal que permite preservar la calidad y el estilo propios del auténtico Made in Italy.
