Al recorrer las colecciones de la firma Feben, logramos adentrarnos en un mundo hecho de diversas tradiciones culturales, artesanía, sostenibilidad e inclusión.
La diseñadora y fundadora de la firma homónima nació en Corea del Norte, pero creció en Suecia con una madre etíope, etnia con la que se identifica.
Se formó en el prestigioso Central Saint Martins de Londres con el apoyo de la beca Isabella Blow. Tras graduarse en 2020, fundó su firma y fue seleccionada por el British Fashion Council para participar en el proyecto NEWGEN, destinado a apoyar a los nuevos talentos de la moda británica.
El suyo es un estilo surrealista, inspirado en las distintas etnias que la diseñadora ha conocido. La firma trabaja sobre la estética de la Black culture, sobre la unión de tradiciones y artesanía; precisamente por ello, las prendas y los accesorios presentes en las colecciones se confeccionan y se decoran a mano. La firma colabora desde hace tiempo con los artesanos de Accra, en Ghana, que producen cuentas upcycled y tejidos texturizados, como vemos en la colección OI 2024/25.
El deseo de la diseñadora es hacer que cada mujer se sienta una obra de arte. La mujer que viste Feben tiene la posibilidad de sentirse segura de sí misma; la prenda casi parece acariciarla y envolverla.
El poder de Feben ha conquistado en poco tiempo también a estrellas internacionales como Beyoncé, Emily Ratajkowski y Jorja Smith. Pero la primera verdadera defensora es Ashley Graham, que en 2022, con motivo de la presentación del calendario Pirelli, lució un vestido marrón salpicado de los icónicos fruncidos de la firma.
