Vestidos suntuosos, accesorios como joyas o cinturones, bolsos icónicos y zapatos elegantes y atemporales son los pilares de una marca de alta costura como Dior.
Christian Dior nace en 1905 en Granville, Francia. Tras estudiar en la École des Sciences Politiques y, más tarde, abrir una pequeña galería de arte, se traslada a París. Allí, en 1946, abre su primer atelier, en el número 30 de la Avenue Montaigne.
El 12 de febrero de 1947 presenta a la prensa su primera colección, llamada «New Look», llevando a la pasarela siluetas de líneas inéditas y revolucionando la moda de la época. Dior introduce, en efecto, vestidos de hombros redondeados, que sustituyen a los acolchados; faldas largas en forma de corola a veinte centímetros del suelo; el célebre corpiño llamado guêpière; y tejidos refinados y costosos, en lugar del paño empleado durante la guerra.
Le bastan diez años, de 1947 a 1957, año de su muerte, para crear uno de los imperios más admirados de la moda, confiado, con el paso de los años, a diseñadores como Yves Saint Laurent, Gianfranco Ferré y John Galliano.
A partir de 2016 la maison está en manos de Maria Grazia Chiuri y forma parte del gigante del lujo LVMH, con más de 200 boutiques en todo el mundo, que abarcan alta costura, moda masculina (con Dior Homme) y femenina, calzado, accesorios, perfumes, cosméticos y relojes.