Barbour es una marca británica fundada en 1894 que se ha convertido en símbolo del casual inglés gracias a las prendas que luce con frecuencia la Familia Real. Con sus icónicas e imperecederas prendas de abrigo impermeables Barbour es sinónimo del estilo British, con una amplia base de clientes fieles. Prendas icónicas de la colección ropa de hombre de Barbour son las chaquetas enceradas e impermeables, forradas en tartán y de largo midi o maxi, además de los plumíferos y chalecos acolchados, las camisas casual, a menudo también en tartán o cuadros, polos, camisetas y prendas de punto. También forman parte de la línea de hombre los pantalones, de pana o en colores afines a la naturaleza, hasta los accesorios de hombre, con bolsos y mochilas, cinturones de piel o tejido trenzado, sombreros y guantes. También en la colección ropa de mujer de Barbour se pueden encontrar las clásicas chaquetas enceradas con cuello de pana, los plumíferos rellenos con pelo, la selección de prendas de punto, las camisas de cuadros, estampadas o de pana, hasta los pantalones entre vaqueros, monos o maxi faldas. También en la línea accesorios de mujer al igual que en la de hombre se proponen bolsos de piel o tejido, mochilas, sombreros de lana, tipo pescador o fedora y guantes.
La identidad de Barbour se basa en la capacidad de las prendas que fabrica de proteger de las inclemencias del tiempo, aportando además comodidad para el trabajo. La idea del sentido práctico y las constantes temáticas ligadas al viaje pronto llevaron a su evolución, convirtiéndose así, como cuenta Helen Barbour, en "the best British heritage brand", concepto de base también para los eslóganes de Malcolm Barbour, como el conocido "The best British clothing for the worst British Weather". Gran popularidad le otorgaron además las numerosas personalidades destacadas que hicieron de las prendas de Barbour piezas icónicas de la historia, en primer lugar los miembros de la Familia Real inglesa, desde la Bedale que lucieron el Príncipe Carlos y el Duque de Edimburgo a Lady Diana, fotografiada a menudo con la chaqueta Barbour, hasta Kate Middelton junto al príncipe William y, por supuesto, Isabel II, quien concedió a la marca incluso reconocimientos especiales. La icónica chaqueta está presente también en la historia de la música o del cine, lucida por Daniel Craig en Skyfall, y puesta de nuevo de moda entre las generaciones más jóvenes gracias a la serie de Netflix "The Crown". Marca comprometida con temas de carácter social y medioambiental, en 2019 lanzó Re-Loved, en colaboración con Ganni, un proyecto que permite devolver las chaquetas que ya no se usan, obteniendo un crédito a cambio.
La historia de Barbour, fundada por John Barbour, arranca con la apertura de J Barbour & Sons en South Shields, creando primero chaquetas enceradas y vistiendo después a los motoristas. Es en 1930 cuando se introduce el tejido Thornproof, menos rígido que el anterior oilskin y más cómodo de llevar. Empresa desde siempre de gestión familiar, tras John Barbour tomó el relevo su hermano Jack, llegando después a Malcolm Barbour, primer diseñador de la marca. Es en 1972 cuando Margaret Barbour, acompañada más tarde por su hija Helen, fue nombrada presidenta, transformando la marca en un icono de la moda internacional. Entre las colaboraciones destacadas encontramos la de Vans, Noah y con Alexa Chung. Barbour se confirma inmune a las modas más pasajeras, de hecho las prendas producidas inicialmente, de estilo coastal y llamadas Beacon, han sido reinterpretadas en varias ocasiones en clave contemporánea, como en la colección SS2020, que conserva el estilo neo preppy, símbolo de una elegancia todavía vintage, manteniendo no obstante los rasgos icónicos como el olor a caza de los tejidos, en alusión a la humedad.
