Il Cortile nace en 1978 en Novara, una pequeña ciudad de provincia en Piamonte, Italia. El local es un palacio del siglo XVIII, célebre por sus arcos de un pretencioso Rococó, destinados a convertirse desde el primer momento en símbolo de la firma.
Modestina Antonini, nacida en 1948, empresaria de talento, es la fundadora de la boutique. Escuchándola, da la impresión de revivir los albores de ese deslumbrante universo de la moda que marcaría un punto de inflexión en el made in Italy, evocados por las palabras de una mujer que entiende la moda, la vive, la respira desde hace más de cuarenta años.
"Il Cortile nace en 1978. Yo ya era propietaria de una tienda de ropa, tenía marcas como Elio Fiorucci, pero sentía que quería algo más. Eran los años en los que empezaban a desfilar nombres entonces desconocidos como Giorgio Armani, Gianni Versace, Gianfranco Ferré, y en Novara faltaba una tienda que representara a estos diseñadores emergentes, de gran potencial".
Y ahí está, en pocas palabras, la intuición que dio origen a una aventura que dura ya cuatro décadas. Finales de los años setenta, el ocaso de una época dorada, los años del boom económico, cuando el bienestar general impulsaba una demanda constante de prendas de calidad y a la moda. En 1978 Giorgio Armani está perfeccionando lo que se convertirá en su estilo inconfundible: diseño riguroso, líneas limpias, colores fríos. Gianfranco Ferré funda su propia maison y Gianni Versace presenta en pasarela su primera colección.
Desde entonces Il Cortile ha recorrido un largo camino: en 1979 abre su segunda tienda en Novara, centrada en las colecciones masculinas, y en 1981 la tercera, con las segundas líneas de las principales maisons, muy solicitadas en aquella época.
"Lo que siempre he buscado es la investigación: yo misma asisto a los desfiles de todo el mundo para traer a la tienda las mejores prendas. Lo que se ve en Nueva York quizá no se encuentra en París, y es importante poder analizar todas las propuestas más creativas de los diseñadores".
Refinamiento, estilo, calidad son los valores fundamentales que dan vida a estas tiendas. Nada se deja al azar, cada prenda se elige con especial atención, para ofrecer al cliente el máximo lujo y elegancia, con una selección cuidada de productos pensada para satisfacer a un público que, con los años, se ha diversificado y estratificado cada vez más.
De ahí la decisión de lanzar un sitio de e-commerce, il Cortile Shop: "Queremos llegar a un abanico más amplio de clientes, también internacionales. En el extranjero la moda italiana de calidad sigue teniendo mucho éxito: la gente la busca por su diseño, pero sobre todo por su calidad. Queremos ofrecer eso en nuestro sitio, el mismo cuidado y el mismo refinamiento que un cliente encuentra al entrar en nuestra tienda de Novara".
No se trata, por tanto, de un simple sitio de e-commerce, sino de un portal cuidado al detalle, donde nada se deja al azar, y cada prenda propuesta se presenta con la misma atención que recibiría en una boutique de lujo. La venta online es inmediata, práctica, individual, pero muchas veces hace olvidar el placer de sentirse acompañado y aconsejado cuando no se sabe bien qué elegir, la emoción de tocar con las propias manos la prenda o el accesorio que se quiere comprar, de coger un bolso, abrirlo, hurgar en él, sentir el olor del cuero auténtico.
"Esto es lo que queremos ofrecer en nuestro sitio, y lo haremos gracias a una gestión cuidadosa de los productos, de la forma en que se presentan, además de un servicio de atención al cliente extremadamente eficaz y receptivo a sus necesidades".