Un mundo en el que entrar con curiosidad y alegría y dejarse guiar por el instinto, una tienda sin escaparates que se despliega en torno a un espacio interior lleno de ideas, propuestas y sugerencias.
La tienda, nacida hace más de veinte años en el corazón más elegante del centro de Treviso, fue la respuesta de Diana Molin a su pasión por las combinaciones, los cruces y los emparejamientos inéditos: “siempre me ha gustado combinar una falda con un abrigo, un bolso con unos pantalones, y a veces tenía que viajar mucho para encontrar lo que buscaba, así que decidí crear un espacio donde encontrar ideas y asesoramiento para vestir de forma distinta y personal”.
Hoy la tienda es un largo recorrido de colores y propuestas, guiado por el instinto creativo y la capacidad innata de Diana Molin para elegir y seleccionar las ideas más interesantes de los diseñadores, transformándolas en una paleta pictórica que cautiva y en la que descubrir, entre sugerencias de materiales y impulsos cromáticos, la chispa de nuestra originalidad.