La elegancia francesa se expresa plenamente en los bolsos creados por la firma Longchamp. La Pliage, el icónico bolso plegable, es quizá el modelo más conocido de la marca francesa, al que se suman bolsos de mano de silueta geométrica, clutches de terciopelo, mochilas de piel auténtica, bandoleras animal print y accesorios de viaje. Además de las colecciones de bolsos para hombre y mujer, la firma propone también una línea de prêt-à-porter y zapatos de mujer: faldas evasé, prendas de abrigo de piel, vestidos de seda, pieles de colores y jerséis de cuello alto dan vida a un total look de auténtica parisina, sobre todo si se completa con botines de terciopelo o botas de cordones.
La maison, fundada en París en 1948 por Jean Cassegrain, producía en un principio objetos como pitilleras y fundas para pasaporte. Solo unos años después, la producción se amplió a maletas y bolsos. La casa de moda, hoy dirigida por la tercera generación de la familia Cassegrain, goza de una excelente fama internacional, gracias al sello familiar que la ha distinguido desde siempre y al hábil uso de los materiales, ante todo la piel y el cuero.
El lujo francés y una sofisticación basada en la sencillez son las características que más destacan en las colecciones de Longchamp. El logo de la maison, un caballo al galope, símbolo de elegancia y movimiento, representa plenamente el estilo de la marca. Mujeres sofisticadas, pero siempre al día con las innovaciones, visten las prendas de Longchamp, y hombres con clase enriquecen sus looks con bolsos y accesorios que se distinguen por un refinamiento meticuloso.
