Minimalista de energía incansable, Damir Doma forma parte de la escena de jóvenes diseñadores internacionales que está redefiniendo las reglas de la fashion week de nuestro país. La belleza y la poesía son el eje de sus colecciones, en las que su visión estética personal destaca a través de detalles y contrastes que resaltan gracias a la absoluta sencillez de sus prendas. La moda masculina y la femenina se mezclan en sus creaciones y se materializan en un look compuesto por chaquetas oversize, conjuntos de terciopelo, vestidos asimétricos y camisetas de cortes imperfectos, en los que el blanco y el negro son los colores predominantes.
El diseñador Damir Doma nace en Croacia en 1981, estudia en Alemania y se gradúa con las mejores calificaciones en la ESMOD de Berlín. A continuación, el joven diseñador se traslada a Amberes, donde trabaja junto a sus ídolos Dirk Schoenberger y Raf Simons. Este último, en particular, ayuda a Damir Doma a ampliar su visión de la moda y del arte, permitiéndole forjar una idea de estética propia. En 2007 debuta con su primera colección masculina, elige París como base y allí permanece hasta 2014. En septiembre de 2015 presenta su primer desfile en Milán, junto con su traslado a la ciudad meneghina.
Para el diseñador, la imperfección es la verdadera esencia de la belleza. Un buen libro, una exposición y todo lo que le rodea son el núcleo de su inspiración. Doma vuelca toda su creatividad en concebir un estilo que refleje su estado de ánimo: romántico, poético, sensible y melancólico. El trabajo de Damir se basa principalmente en el amor por los materiales y los tejidos exquisitos y de calidad. Cada creación es elaborada, personal y única.