La maison Chanel es hoy sinónimo de su fundadora Gabrielle "Coco" Chanel.
Todo comenzó a principios del siglo XX, cuando Coco abrió una tienda en la planta baja de los apartamentos Balsan de París, donde tuvo la oportunidad de vender los sombreros de su creación y asomarse al mundo elitista de la época. Y es justo en esa ocasión cuando conoce a Arthur Capel, el primero en reconocer en ella un enorme potencial, hasta el punto de ayudarla a ampliar y trasladar el negocio a lo que aún hoy es una dirección clave del shopping parisino: el 31 de Rue Cambon.
El uso pionero de vestidos deportivos en jersey para la alta costura, la apropiación de líneas masculinas y minimalistas enriquecidas con collares de perlas y con el infaltable logo de la doble C, son los elementos clave que convierten a la marca en toda una leyenda.
La revolucionaria dama de la moda cambió el concepto de elegancia, reinventando los cánones estéticos de la época precedente y oponiéndose a los vestidos tan torpes como incómodos, creando así para la mujer una moda democrática y cómoda, pero con un estilo inmenso.
El traje sastre en tweed, el vestido negro entallado y el inconfundible perfume Chanel n.º 5 se consolidan como símbolos de feminidad y elegancia junto con la bisutería y los bolsos de piel bordados, y hoy siguen siendo los pilares del imperio Chanel.
Tras el fallecimiento de Coco en 1971, la dirección de la maison quedó en manos de Karl Lagerfeld, quien, con gran dedicación y maestría, supo mantener siempre vigentes los códigos estéticos de la marca hasta hoy, cuya dirección creativa actual ha pasado a manos de Virginie Viard, quien durante más de 30 años fue la colaboradora más cercana de Karl Lagerfeld.
La sensibilidad, los valores y el estilo de Coco Chanel siguen siendo hoy dogmas para el mundo de la moda y para nuestra sociedad.
